"Hoy quemé tu carta. La única carta que me escribiste. Y yo te he estado escribiendo (sin que tú lo sepas) día tras día. A veces con amor, a veces con desolación, a veces con rencor. Tu carta la conozco de memoria: catorce líneas, ochenta y ocho palabras, diecinueve comas, once puntos seguidos, diecisiete acentos ortográficos y ni una sola verdad!"
Los pensamientos vuelan en mis manos y las mariposas en mi mente.
Déjame soñar.
El universo está lleno de pequeños momentos que te dan felicidad.
Disfruta el trayecto.
Soltar, dejar ir.
Todos cambiamos, maduramos, no somos los mismos, nos transformamos. A dónde te lleva la vida; cuántas veces el camino que elegimos lo decidimos sobre la marcha.
Qué tantas veces no somos consientes de las decisiones que tomamos, y son precisamente esas las que darán un giro a tu vida.
Te has preguntado a dónde vas hoy?
Tienes los amigos, hijos, familia, trabajo o entorno que alguna vez soñaste?
Creo que hay momentos en que tienes esa llamada interna que te dice que no deberías estar con esa persona, que algo no va a bien, que no hay futuro y la mayoría del tiempo la ignoras; pasan los días y los eventos cambian; llegan los hijos no esperados, creas lazos con quién no querías tenerlos. Lazos que no desaparecerán nunca.
Esas son tus decisiones. Qué hubiera sido si no hubieras seguido con esa persona, si hubieras tenido el valor de separar los caminos a tiempo.
A veces te amarras. Otras no vuelves a saber de ellos y te preguntas que hubiera sido si hubieses decidido quedarte ahí.
No existe el hubiera, pero... Quién escucha el corazón?
Es más fácil dejarse llevar en lugar de enfrentar el desgaste que conllevará terminar una relación que no te hace feliz. Qué es? comodidad, miedo? Porqué sigues con lo que quieres terminar?
Que alguien me explique.
Hay alguien ahí? a veces este sitio se siente tan solo, parece que ya nadie pasa por aquí. Las telarañas se han formado en las estrellas del cielo raso y el polvo se acumula en las esquinas, solo se escucha el suave susurro del canto de los grillos mientras se ocultan en los arbustos que apenas alcanza a iluminar la tenue luz de la luna.
"La noche esta estrellada y tiritan los astros a lo lejos"...
Podría cambiarle el nombre al sitio y llamarlo "Escribiendo en soledad". Pero siempre ha sido así; en realidad todo lo que escribo es solo para mi.
Si fuera un poco más linda, las cosas serían diferentes?
Qué hago aquí? hoy quisiera salir corriendo!!! salir y no regresar, pero a donde iría?
Tengo tanto que hacer, tanto que aprender y los días no son suficientes.
El momento se va en suspiros. Ganas de llorar.
La mirada se me pierde en el cielo... será que soy muy complicada?
Extraño a tantas personas, extraño tanto que duele. Extraño a las que ya no están, se me quedo tanto que decirles, se quedo atorado en pensamientos, en intenciones.... y extraño también a las que están, a las que no se como decirles que les quiero y que me preocupan.
Extraño partes de la que yo solía ser y no soy.
Ojala fuera un poco más simple entenderme, ojala yo pudiera entender que es lo que ellos ven.
Mis palabras tienen voluntad propia: juguetean, lloran, ríen, gritan… aparecen en cualquier lugar, por aquí, por allá; sin permiso, a contratiempo, entre suspiros y sin sentido.
No me es fácil mantener la mente en blanco, es más, lograr un momento sin pensar, para mi ya es complicado.
A veces creo que no se qué hacer, pero en algunas raras ocasiones alcanzo a escuchar el corazón cuando me dice que algo no va bien. Esos momentos, donde al decidir algo que yo se qué no es lo mejor, mi piel se revela y se llena de granitos en manifestación de las tonterías que estoy haciendo.
Es una suerte haber tenido la lucidez está ocasión para escuchar antes de equivocarme una vez más.
"Antes roto que doblarme".
Hoy en la mañana escuche una de mis canciones favoritas:
"No soy lo que tú piensas, no soy tu cenicienta,
No soy la última pieza de tu puzzle sin armar.
No soy quién ideaste, quizá te equivocaste.
Quizá no es el momento de apuntar lo que hice mal".
Estoy cansada de los reproches, de que eches en cara mi decisión como si hubieran sido la peor del mundo, para mi no fue así, no me arrepiento, sé que fue lo mejor. Prefiero caer, levantarme y volverme a equivocar a quedarme ahí parada por el miedo de lo que voy a encontrar y tener miedo a avanzar. No voy a dedicar más palabras y energías a algo que ya paso. Para dejar ir, empiezo yo. Empiezo por marcharme, por seguir mi camino sin volver atrás. Te doy gracias por última vez y me lanzo a volar.