Algunas veces llegué a pensar que los suspiros me robaban el alma. La mayor parte de mi existencia los he asociado a la falta, dolor y añoranza.
Hoy, creo que me calman, es como sacar un poquito del dolor a cambio de una bocanada de aire.
Si mis pensamientos pudieran llegar a ti y hacerte ver todo lo que está pasando por aquí en estos días.... ¿por qué resulta tan difícil comunicarse? te extraño...
Quisiera tener una varita mágica y arreglar lo que se descompuso. Quisiera...
La ausencia no siempre es mala. Decidí estar ausente de los comentarios, las críticas y las palabras vacías. Hoy estoy con tanto en mente que he decidido no dar entrada a un pensamiento más.
Estoy pensando en ti; pensando en que he dicho que te quiero mientras nuestros dedos se rozaban.
Pues si, las cosas no siempre van bien. Hay cosas que me preocupan, que no me dejan descansar por las noches. Me siento cansada, abrumada, desesperanzada, incrédula, triste y angustiada.
Hoy estoy pensando en ti y por un momento olvido lo demás.
Podría decir que te odio tanto como marzo, quizá un poco más.
Cae la lluvia tan esperada y con ella mis lágrimas. Anhelo aquello que no puedo tener.
Volver el tiempo atrás, enmendar los errores del pasado. Decirte cuanto te quiero. Lo siento. Hubiera querido hacer más, decir más, abrazar más.
Me pesan como una loza en el corazón.
Por favor, no te vayas. He olvidado decirte que te quiero.
Esas son las palabras que se mezclan entre lágrimas.
Ella sólo espera que lleguen a su alma y que sus oraciones sean escuchadas.