Algunas veces llegué a pensar que los suspiros me robaban el alma. La mayor parte de mi existencia los he asociado a la falta, dolor y añoranza.

Hoy, creo que me calman, es como sacar un poquito del dolor a cambio de una bocanada de aire. 

Si mis pensamientos pudieran llegar a ti y hacerte ver todo lo que está pasando por aquí en estos días.... ¿por qué resulta tan difícil comunicarse? te extraño... 

Quisiera tener una varita mágica y arreglar lo que se descompuso. Quisiera... 


Eso me enseñaron de pequeña. Di la verdad, no importa que duela. Ahora heme aquí mintiéndome una y otra vez, repitiéndome que lo imaginé, mintiendo a pesar de la evidencia.

Si, levanté un muro alrededor, nunca sabré realmente si sirvió para algo, supongo que no. Con el paso de los años me he dedicado a intentar tumbarlo, lo que ha resultado más difícil que la construcción. Cada vez que confío en alguien, que permito la entrada, es un paso adelante. Ahora soy consciente de que llevo el riesgo de que me lastimen en el inter.

El otro día me dijeron que tenía una coraza de esas difíciles de atravesar. Ya no lo creo tanto. Lo que si, es que me cuesta confiar en las personas, decir lo que me duele, lastima, mis miedos y anhelos, me cuesta decir lo que pienso. pero cuando llego a confiar en alguien suelo ser transparente.

El problema es que cuando eso pasa, pienso que es reciproco.

Sí, me siento una estúpida. duele el corazón, y no lo digo en sentido figurado, los últimos días realmente he sentido dolor físico cómo si algo me desgarrara por dentro, la comida se me atraganta o no me sabe a nada. no duermo.

Sé que esto también pasará y con los días irá doliendo menos, tiempo al tiempo dicen. Ya; no me apresures, me voy a levantar. el dolor y las lágrimas se irán, una vez más...

¿Cómo se puede vivir con está tristeza en el alma?


Se conocieron hace meses, todo comenzó con un simple “hola, ¿cómo estás?”, palabras al azar que fueron tejiendo historias sin principio ni final.
¿Cómo terminas hablando de tu vida? Confiando miedos y esperanzas. Construyendo confianza y brincando los límites, no sólo de la piel sino del alma.
Las cicatrices pesan, pero ella se recuerda que son cicatrices y que ya es tiempo de dejarlas sanar.
Son tan diferentes uno del otro y al mismo tiempo similares.
Ella suele ser un poco más expresiva y cariñosa; él, a veces seco y distante. Sin embargo, se complementan. Hablan en silencio. Sonríen tontamente al recordar los momentos vívidos, como el roce de los labios; dulce, impulsivo, indomable. La unión de las aguas dulces y saladas. Se dejan envolver en un torbellino de emociones; en silencio y aislados del mundo, donde el tiempo se detuvo por más de un segundo.
Hoy caminan tomados de la mano, sin planes; viviendo un momento a la vez. Disfrutan los pensamientos vagos, las risas y las conversaciones sin palabras. Se sientan en el parque a ver las personas andar y las hojas de los árboles volar. Ella mira el cielo y tiembla, siente frío y se hace un ovillo entre sus brazos.
Cuando están juntos el tiempo va a un ritmo diferente, a veces se detiene y un suspiro los sorprende. No hay futuro, no hay pasado; están aprendiendo a soltar los tiempos vívidos, tomar las lecciones del pasado y volver a empezar, sin expectativas, sin promesas, sólo estar.

La ausencia no siempre es mala. Decidí estar ausente de los comentarios, las críticas y las palabras vacías. Hoy estoy con tanto en mente que he decidido no dar entrada a un pensamiento más. 
Estoy pensando en ti; pensando en que he dicho que te quiero mientras nuestros dedos se rozaban. 
Pues si, las cosas no siempre van bien. Hay cosas que me preocupan, que no me dejan descansar por las noches. Me siento cansada, abrumada, desesperanzada, incrédula, triste y angustiada. 
Hoy estoy pensando en ti y por un momento olvido lo demás. 

Podría decir que te odio tanto como marzo, quizá un poco más. 

Cae la lluvia tan esperada y con ella mis lágrimas. Anhelo aquello que no puedo tener. 

Volver el tiempo atrás, enmendar los errores del pasado. Decirte cuanto te quiero. Lo siento. Hubiera querido hacer más, decir más, abrazar más. 

Me pesan como una loza en el corazón. 

Por favor, no te vayas. He olvidado decirte que te quiero. 

Esas son las palabras que se mezclan entre lágrimas. 

Ella sólo espera que lleguen a su alma y que sus oraciones sean escuchadas. 


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